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Lista de la compra básica para comer sano y gastar menos

Lista de la compra básica y saludable para tener siempre en casa: despensa, nevera y congelador. Con trucos para ahorrar en el supermercado sin comer peor.

Comer bien empieza en el supermercado: lo que entra en casa es lo que acabas comiendo. Con una despensa bien surtida de básicos, siempre tendrás algo saludable que cocinar en pocos minutos.

Despensa: lo que dura meses

Legumbres

  • Lentejas, garbanzos y alubias secas.
  • Garbanzos, lentejas y alubias en bote, para los días con prisa.

Cereales

  • Arroz (blanco e integral).
  • Pasta, mejor integral.
  • Copos de avena.
  • Pan integral (en el congelador, en rebanadas).

Conservas

  • Tomate triturado o natural.
  • Atún, sardinas, caballa o mejillones en conserva, al natural o en aceite de oliva.
  • Pimientos asados.

Grasas y condimentos

  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Vinagre de vino o de Jerez.
  • Sal, pimienta, pimentón dulce y picante, comino, orégano, laurel.
  • Ajo y cebolla, en lugar fresco y oscuro.

Otros

  • Frutos secos naturales o tostados sin sal.
  • Patatas y boniatos.
  • Café, infusiones.

Nevera: lo fresco de la semana

  • Fruta de temporada variada: piezas para todos los días.
  • Verduras y hortalizas: algo para ensalada (tomate, lechuga, pepino, zanahoria) y algo para cocinar (calabacín, brócoli, pimientos, espinacas).
  • Huevos.
  • Lácteos: leche, yogur natural, algún queso fresco o curado.
  • Proteína fresca según tu menú: pescado, pollo, tofu.
  • Limones, que dan vida a casi cualquier plato.

Congelador: el aliado de las prisas

  • Verduras congeladas: espinacas, guisantes, judías verdes, brócoli, mezcla para salteado. Tienen un valor nutricional muy similar a las frescas.
  • Pescado congelado en porciones: merluza, salmón, gambas.
  • Pan en rebanadas.
  • Raciones de comida casera: guisos, cremas, legumbres cocidas, sofrito.
  • Fruta congelada para batidos o yogures.

Trucos para ahorrar sin comer peor

  1. Planifica el menú antes de ir y haz la lista a partir de él. Es lo que más reduce el gasto y el desperdicio. Te lo explicamos en cómo planificar el menú semanal.
  2. No vayas con hambre. Se compra más y peor.
  3. Compara el precio por kilo o por litro, no el precio del envase. Aparece obligatoriamente en la etiqueta del estante.
  4. Marcas blancas: en básicos como legumbres, arroz, conservas o lácteos, suelen tener una calidad muy similar a precios menores. Compara las etiquetas.
  5. Compra de temporada: la fruta y verdura de temporada es más barata y tiene más sabor. Consulta el calendario de temporada.
  6. Legumbres, huevos y pescado azul en conserva son las proteínas más baratas y nutritivas.
  7. Mira arriba y abajo en los estantes: los productos a la altura de los ojos suelen ser los más caros.
  8. Revisa la nevera antes de comprar para no duplicar lo que ya tienes.

Lo que mejor comprar poco o con moderación

  • Ultraprocesados: bollería, galletas, snacks salados, refrescos, platos precocinados. Son caros para lo que aportan.
  • Productos “fitness” o “proteicos”: casi siempre se pueden sustituir por alimentos normales más baratos.
  • Agua embotellada si el agua del grifo de tu zona es de buena calidad: en la mayor parte de España es perfectamente potable.